jueves, 11 de junio de 2009

Sabados, ¿en realidad felices?


Sabados Felices


País: Colombia


Red Caracol

Un fenómeno televisivo que se integró desde hace muchos años en la rutina del espectador Colombiano, este programa cuyo elenco aún casi intacto, que entró a ser parte del espíritu comunitario, hoy no es más que, a mi parecer, un degradante y superfluo panfleto des-culturizante de la sociedad. “Urgando” su historia, Sábados Felices buscó llenar la falta de programas recreativos de la época y lo hizo de una manera tan exitosa, que cautivo de inmediato y por mucho tiempo la atención de las generaciones, no solo en ese tiempo vigentes, sino de muchas de las venideras. Sobrellevó con victoria la competencia de otros programas y manifestó algo que quizá es muy extraño entre los programas nacionales, una constante y eficaz capacidad de cambio y adaptación hacia las nuevas tendencias o exigencias de los tiempos. Como es sabido, o por lo menos intuible, un medio incapaz de adaptarse a las necesidades cambiantes de sus espectadores está condenado a ser olvidado. Contrariamente, Sabados Felices logró lo imposible y hoy sigue siendo uno de los programas más vistos en la televisión colombiana.

Pero, no todo es perfecto, la afanada y desordenada adaptación de Sábados Felices lo ha hecho convertirse en nada más que una herramienta de disminución cultural y de la capacidad crítica de la sociedad, incapaz de atraer la atención de las generaciones futuras. Quizá la gente que creció viendo este fenómeno, aún por simple inercia, permanecen fieles al programa, pero es de preguntarse si las nuevas generaciones, las que hoy se refugian en Bob Esponja y otros programas no precisamente emitidos en canales nacionales, estarán dispuestos a mantener vivo éste espíritu donde se premia por la degradación cultural de las regiones, tal como la ya denigrada imagen de los habitantes de Pasto, o se va en contra de la racionalidad humana de mantener una buena imagen, con fines comerciales. A mi opinión estos “chistes” sobre pastusos, o estas secciones como el Paredón no son más que maneras panfletarias de buscar una audiencia que no les va a llegar por estas vías. Lo que permitió que Sábados Felices perdurara en el tiempo, la innovación y diferencia radical respecto a lo que era posible ver, hoy se ha perdido, pues se ha unido inseparablemente a la lógica del reality show, o más bien, ya no funciona como aparato de crítica social, ni como simple espectro recreativo de la comunidad, pues ni hace una real y fundamentada crítica, ni es capaz de atraer a las nuevas generaciones bajo la lógica de la diversión. Bromas, charadas, chistes, situaciones… Busquen por el amor de Dios, hay mucho material en Internet para hacer reír de verdad!! A nutrirse guionistas!!!!!

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